Prevención del tabaquismo en la adolescencia: ¿vale todo?

Smoking Accelerates Skin Aging Which Could Lead to Premature Wrinkles
Campaña de prevención del tabaquismo de FDA.

Según un informe recientemente publicado por el Surgeon General de Estados Unidos (un cargo similar al ministro de sanidad), el tabaquismo ha descendido del 42% al 18% en la población norteamericana desde 1964 hasta la actualidad. Una buena noticia que ha evitado dolor y sufrimiento a millones de personas. También en otras partes del mundo se ha producido en los últimos años un descenso significativo en el consumo de tabaco. Consecuencia, en buena medida, de la adopción (más o menos coherente) de las políticas integrales propuestas por la Organización Mundial de la Salud en su Convenio Marco para el Control del Tabaco

 

Que el tabaquismo es la principal causa prevenible de enfermedad y muerte prematura es una evidencia sobre la que no hace falta insistir. Si nos guiáramos únicamente por la lógica y el raciocinio, probablemente el tabaquismo habría desaparecido cuando empezaron a demostrarse su impacto sobre la salud y los manejos de la industria tabaquera para colarlo con calzador en todo el mundo: publicidad, deporte, cine… 

Pero somos mucho más que mera lógica. Somos, además (¿sobre todo?), un torbellino de emociones, expectativas, deseos, ilusiones, fantasías, miedos… Y ese maremagnum es el que explica, en buena medida, nuestra conducta (sobre todo los comportamientos aparentemente más irracionales). También las conductas relacionadas con la salud y, entre ellas, el consumo de tabaco. Una influencia que se da durante toda la vida y, en especial, durante la adolescencia, la etapa de la experimentación por antonomasia

Por eso no me gustan campañas como la lanzada este mes por la agencia norteamericana Food and Drug Administration, bajo el título The real cost. Porque está bien que se plantee acercarse a chicas y chicos en edad adolescente. Y que proponga para ello recursos diversos, incluidas las redes sociales. Y que se centre en los riesgos reales, como pretenden sus posters y postcards . Pero es mucho más cuestionable el modo en que lo hace en su canal en Youtube, con tres vídeos que, para mi gusto, rozan el esperpento. Y que son, me temo, lo que va a quedar de esta campaña. Dejo al final de esta entrada uno de ellos, e invito a ver el resto en el canal de la campaña.

Creo que en este y otros asuntos relacionados con la salud pública hay que apostar por la educación para la salud. Pero esta estrategia no consiste en intentar atemorizar (vanamente, sospecho) a chicas y chicos con informaciones deformadas y grotescas. Consiste más bien en compartir con ellos información objetiva, creíble y significativa. que les sea útil. Y en formarles en competencias psicosociales que les ayuden a organizar sus vidas sin la necesidad de recurrir a muletas químicas (nicotina en este caso). Competencias como la autoestima, la asertividad, la inteligencia emocional, etc.) Porque son adolescentes, pero no bobos y, como suele decirse, solo hay una oportunidad de causarles una buena primera impresión.

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