El lucrativo negocio de la cocaína

Anuncio de pastillas de cocaína para el dolor de muelas
La foto está tomada de la galería de a_voi_comunicare en Flickr

“No existen títulos que coticen en bolsa capaces de generar el beneficio de la cocaína”. CeroCeroCero. Roberto Saviano.

 “El mundo de las drogas y el narcotráfico se ha convertido, sin ningún género de dudas, en un fenómeno global”. Las cloacas de la economía. Roberto Velasco.

Un mercado negro  dinámico y poderoso

En su libro Las cloacas de la economía, el economista Roberto Velasco da un repaso al mercado de productos ilícitos. Analiza el impacto que tienen sobre la economía “blanca” la corrupción, la economía sumergida, el blanqueo de capitales, la prostitución, la trata de personas, el tráfico de órganos, el tráfico de armas, el terrorismo… y, cómo no, el narcotráfico. Las drogas prohibidas suponen una suculenta tajada del dinero que mueve ese mercado.

Un mercado que, como el resto de los aspectos de la vida social, también se beneficia de las ventajas de la digitalización. La Red (en particular, la llamada Dark Internet) abre dimensiones nuevas para este comercio. Basta con seguir el fenómeno Silk Road para ver las dificultades que encuentra en la era digital la persecución de la oferta de drogas ilícitas. Si te interesa este tema puedes echarle un vistazo al trabajo del periodista británico Mike Power: Drugs 2.0. The web revolution that’s changing how the world gets high.

Que a la cabeza de este mercado esté una u otra droga (heroína, MDMA, cannabis, cocaína…) depende de múltiples factores que no cambian su naturaleza. Cambian los territorios, las caras, la tecnología, pero lo esencial permanece inmutable. Voy a centrarme en la cocaína. Algo escribí con motivo de El lobo de Wall Street.

Cocaína, un largo viaje que genera millones

Como dice Roberto Velasco en su libro: “la economía criminal del narcotráfico tiene una importancia más que considerable, pues grandes y agresivos consorcios dominan la estructura y se implican en todos los aspectos: financiación, plantaciones, laboratorios, transportes, contrabando, distribución, venta mayorista y callejera, lavado de dinero y reinversión de beneficios”. 

No se trata de la mano de obra barata que trabaja en las plantaciones de coca. Personas que obtienen una remuneración miserable por dar los primeros pasos de un producto que, una vez en nuestras calles, habrá multiplicado exponencialmente su precio y, con él, sus beneficios. Se trata de las grandes corporaciones del narcotráfico, con una destacada relevancia para la cocaína (aunque no solo) de los cárteles mexicanos. Basta recordar que el líder del cártel de Sinaloa recientemente detenido, “El Chapo Guzmán”, fue incluido entre 2009 y 2013 por la revista Forbes en su ranking de multimillonarios.

¿De dónde surge su poder? Del dinero. ¿De dónde sale tanto dinero? De imponerse a la competencia en la venta de un producto, la cocaína, consumida cada año por millones de personas en todo el mundo. Según el informe World Drug Report 2013, elaborado por el organismo de Naciones Unidas especializado en las políticas sobre Drogas, UNODC, algunos datos que permiten dimensionar este mercado, son los siguientes:

  • Consumidores mundiales: 17 millones de personas  consumieron cocaína al menos una vez en el año anterior a ser encuestados (0,37% de la población mundial de 15-64 años), con una estabilización en Europa y Norteamérica que se estaría compensando con incrementos en otros territorios.
  • Área cultivada: 155.600 hectáreas (según datos de 2011).
  • Toneladas producidas: entre 776 y 1.051 (datos correspondientes a 2011, con una horquilla más que generosa).

Cifras todas ellas muy considerables, que permiten adivinar, siquiera aproximadamente, la ingente cantidad de dinero que mueve el mercado de la cocaínaDemasiado negocio como para que a la caída de “El Chapo Guzmán” no le hayan seguido de inmediato sucesores. Y si, finalmente, la relevancia de México en el narcotráfico mundial se reduce, será en beneficio de algún otro país. Como pasó con Colombia tras la muerte de Pablo Escobar.

Reducir la demanda a escala mundial

En el momento de redactar estas notas, la Comission on Narcotic Drugs (a la que, por cierto, podrían cambiar el nombre) de Naciones Unidas acaba de celebrar en Viena su 57 período de sesiones. Su propósito, grandilocuente como ocurre tan a menudo: HIGH-LEVEL REVIEW of the Implementation by Member States of the Political Declaration and Plan of Action on International Cooperation towards an Integrated and Balanced Strategy to Counter the World Drug Problem.

Muchos han querido ver en el informe de Yuri Fedotov, director ejecutivo de UNODC, una cierta tendencia al cambio, al poner sobre la mesa un enfoque de salud y no un enfoque obsesionado con la prohibición. Una apuesta así, que reforzara a escala mundial las políticas de reducción de la demanda (prevención, tratamiento, reducción de riesgos y daños, incorporación social, etc.) podría cambiar la situación.

Hay dudas razonables sobre que, más allá de reconocer lo obvio, ONUDC vaya a cambiar su postura. Pueden leerse en un breve documento del Consorcio International sobre Políticas de Drogas (ICDP por sus siglas en inglés): La nueva postura de la UNODD sobre las políticas de drogas: avances y desafíos. Veremos qué ocurre. Entre tanto, el lucrativo negocio de la cocaína (y las demás drogas ilícitas) sigue al alza en el imaginario parqué de la narcoeconomía.

Anuncios