Dejar de fumar en 6 posts (5/6)

Calendario para dejar de fumar.
La foto está tomada de la galería de Reset Reboot en Flickr.

Quieres dejar de fumar, aunque tienes tus temores. Has identificado tus principales razones para hacerlo. Has estado entrenando durante semanas para afrontar con éxito del desafío, y has elegido el día clave para llevarlo a cabo. Sigamos.

Paso 4: Leña al mono

¡Por fin ha llegado el día! Lo llevas preparando varias semanas. Una pregunta ronda tu cabeza ¿Dejar de fumar provoca síntomas de abstinencia? Así es. Variables en tipo e intensidad según cada persona. Hay que anticiparlos para enfrentarse a ellos con éxito. Has fumado tanto, en todos los momentos de tu vida, que, inevitablemente, vas a echar de menos el cigarrillo durante un tiempo. Casi todas las experiencias de tu vida han estado inmersas en humo durante un buen montón de años. Has fumado cuando estabas solo y cuando estabas acompañado, cuando salías y cuando te quedabas en casa, cuando hacías el amor y cuando nadie quería hacer el amor contigo, cuando tomabas un café, cuando ibas al baño, antes de meterte a la cama, nada más levantarte, mientras leías, nada más salir del cine, en bodas, en funerales… ¿No creerías que te ibas a ir de rositas? A esto lo llamamos dependencia psicosocial, y tiene que ver, como ves, con las rutinas, emociones, compañías, etc. a las que asociabas el tabaco.

Pero, además, experimentarás algunos síntomas físicos (aunque el límite a veces sea tan impreciso): te costará dormir, tendrás un apetito aumentado, te sentirás alterado e incluso furioso… Por todo esto, una buena preparación es clave. No se debe frivolizar con el abandono del tabaco. Es una dependencia que merece respeto. Si un par de meses antes de tu Día D haces un curso de relajación, mejor. Si previamente controlas tu dieta para evitar aumentar de peso cuando te quieras comer hasta los platos de tu familia, mejor. Preparación, entrenamiento, claves del éxito.

En un par de semanas las aguas irán poco a poco volviendo a su cauce. Poco a poco. Pero volverán. No desesperes. Paciencia. Ten a mano fruta fresca y agua o zumos. Entrénate en mantener con las tentaciones un diálogo fructífero (nada de “total, por uno…”, “solo hoy…” y patrañas así, responsables de un sinfín de recaídas). Y anímate a celebrar cada pequeño logro. Cada día sin fumar, cada semana, cada mes… Con el dinerito que te vas a ahorrar…

¡Ánimo!

Anuncios