Doce Miradas seguidas por muchos ojos

La imagen está tomada del blog Doce Miradas.
La imagen está tomada del blog Doce Miradas.

Ayer por la tarde asistí al Evento rompedor con el que Doce Miradas celebraban su primer aniversario. Sigo esta iniciativa porque desde el principio me pareció una propuesta valiosa. Un año después, aquella expectativa se confirma. Del evento me gustó que el tono general fuera divertido, acorde con la vieja máxima de que lo serio no tiene por qué ser aburrido. Me gustó también que entre el público estuviéramos bastantes hombres. Igualmente me pareció un acierto que hubiera un hombre en la mesa, porque creo que para avanzar en la igualdad, además de exigir y denunciar, conviene visibilizar a aquellos hombres que, en su ámbito de actuación (la política en el caso de Ibón Uribe, alcalde de Galdakao), tratan de promover otros valores.

Una propuesta: premiar a quien lo haga bien

Cuando conocí Doce Miradas propuse a gente cercana hacer algo parecido, pero desde una perspectiva masculina. Esa especie de “Hombres fallidos” que, con aciertos y errores, se niegan a cargar con la losa de la masculinidad dominante. La iniciativa no tuvo éxito. Seguramente no era el sitio, así que quedó en agua de borrajas. A lo que no me resisto es a hacer una propuesta.

Como contaron ayer, a la hora de decidirse a impulsar Doce Miradas actuó como detonante el hartazgo de ver tantos eventos profesionales protagonizados mayoritariamente por hombres. Ocurría hace un año y me temo que, en buena medida, sigue ocurriendo ahora. Y, además, en los ámbitos más variados. Por mi profesión me ha tocado organizar varios eventos de dimensiones y temáticas diversas. Soy consciente de los mil asuntos que hay que tener en cuenta para que la cosa funcione razonablemente bien y del riesgo de que el tema central eclipse cualquier otra consideración. Por eso puede venir bien algún… recordatorio. Ayer se hablaba de exigir y de denunciar. Conviene hacerlo. Sobre todo en esos eventos tan… innovadores, tan… 2, 3 o 4 punto cero, que luego se llenan de corbatas y testosterona. Pero mi propuesta va en otra dirección.

La comenté ayer someramente con Arantxa Sainz de Murieta. Creo que estaría bien crear un Premio Anual “Evento igualitario”, que concediera dos tipos de galardones. El primero, una especie de sello de calidad concedido al evento que mejor hubiera incorporado una perspectiva de género (equilibro entre hombres y mujeres, lenguaje no sexista, etc.) Un sello que la entidad ganadora podría usar en sus publicaciones, webs… El segundo galardón al evento más cutre desde este punto de vista.  El premio… no se… un pescozón, cariñoso y severo a la vez. El nombre de este segundo premio: Testosterona. Los premios se entregarían en el encuentro anual de Doce Miradas. Ya me estoy imaginando: “And the Testosterona goes to…”

¿Quién va a hacer caso a esto? Bueno, depende del eco que todas las personas y organizaciones interesadas pudieran darle en sus respectivos espacios físicos  y digitales. A poco que tuviera algún eco mediático (Social y Mass), igual alguno empezaba a ponerse las pilas.

En todo caso, ¡enhorabuena a Doce Miradas! ¡A por el segundo año!

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