Drogas, placeres, riesgos y pánico moral

Día internacional drogas
La foto está tomada de la galería de Gary Owen en Flickr.

Como tema, “las drogas” conforman una categoría sometida a un sinfín de valoraciones morales. Su tratamiento social está, como pocos, plagado de ideología. Como todo aquello que tiene que ver con el placer, el miedo,… Una aproximación acertada solo puede venir del campo de la salud pública (en su sentido más amplio que incluye, como es obvio, sus componentes psicosociales) y el respeto de los derechos humanos. Los derechos de quienes consumen drogas y los derechos que asisten a quienes no lo hacen a no ser presionados para consumirlas (por la publicidad o por cualquier otra forma de promoción, como sigue ocurriendo con el alcohol).

Resulta una obviedad decir que las drogas han acompañado a la humanidad a lo largo de toda su historia. Cierto, aunque tampoco aporta demasiado ya que la historia resulta a menudo un interlocutor poco creíble. En todo caso, parece razonable sostener que, en un mundo complejo como el nuestro, dotado de todo tipo de incitaciones y desafíos, las drogas forman parte indisociable de la realidad social. Lo que no quiere decir que sus consumos no conlleven riesgos. Bien sabemos que es así. Lo cual tampoco puede llevar a negar que, en términos generales, si se consumen drogas (unas u otras, legales o no, autóctonas o de procedencias más o menos exóticas), es porque procuran a quienes las usan algún tipo de satisfacción, más o menos intensa, más o menos duradera, con más o menos efectos secundarios. Negar cualquier cara de esta realidad solo puede miopía, prejuicio o negocio.

En esa búsqueda de equilibrio entre riesgos y placeres encuentra su razón de ser la prevención, tal y como yo la entiendo. Prevención (“universal”) que puede contribuir a que muchas personas opten por la abstinencia. ¿Por qué no? ¡A ver si ahora va a ser obligatorio consumir drogas para parecer… cool! Prevención (“selectiva”) que contribuya a que, quienes no opten por la abstinencia, puedan gestionar sus consumos de acuerdo con una ecuación que les permita minimizar los riesgos (incluyendo los riesgos para terceras personas) y maximizar sus satisfacciones. Prevención (“indicada”) que permita que, quienes se adentren en relaciones problemáticas con las drogas, sean capaces de mantener a raya los consumos más deteriorantes. La prevención, en definitiva, como una secuencia de intervenciones diversas en función de las edades, los momentos, la biografía de consumo… Pensada para empoderar a las personas y las comunidades, y no para insuflarles temores irracionales.

Hoy se conmemora el Día internacional contra el uso indebido y el tráfico ilícito de drogas (una denominación que, después de 27 años igual conviene… actualizar), convocado por UNODC (Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, otra denominación que se las trae). Dice este organismo en su lema para 2014: “Drug use disorders are preventable and treatable”. Completamente de acuerdo. Prioricemos por fin en la agenda lo que tradicionalmente se ha denominado “reducción de la demanda” y revisemos todas aquellos marcos normativos, nacionales e internacionales, que responden a lógicas más propias del pánico moral que de la salud pública.

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8 pensamientos en “Drogas, placeres, riesgos y pánico moral”

  1. Todo muy razonable, pero la UNODC y la JIFE no son reformables, sino que sólo se pueden dinamitar, y precisamente porque estas agencias no atienden a razones. Cuando desaparezcan del mapa, podremos empezar a discutir como personas

    1. Gracias por tu comentario, Alejo. Ciertamente son organismos que representan la absurda “guerra contra las drogas”. Mi impresión es que, más pronto que tarde (¿de aquí a 2016?), se van a ir produciendo cambios que requerirán otro tipo de agencias. Cada vez más voces apuntan en esa dirección. Veremos si es así.

  2. El problema está en que Thoumi encuentra lógico que países como Sudán, Irán o Rusia tengan algo que decir sobre la política de drogas de Bolivia o Uruguay. Yo creo que este es el mayor absurdo del sistema internacional de control de estupefacientes y por eso tiene que terminar ya

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