Adolescentes, afectos, sexualidades e igualdad

Campaña contra la colocación de candados en los puentes de Venecia como supuesta muestra de amor.
Campaña contra la colocación de candados en los puentes de Venecia.

Lo que pasa en la cama, aparente objeto de la sexología, no es nunca el problema. El problema es lo que se lleva a la cama, lo que se hace antes y después de la cama. Josep Vicent Marqués ¿Qué hace el poder en tu cama?

En el marco de un proyecto subvencionado por la Secretaría de Políticas de Género de la Diputación Foral de Bizkaia, el jueves 20 y el viernes 21 facilitaré en Bilbao el taller Educación afectivo-sexual en clave de igualdad. Un taller pensado para que 20 personas de diversos ámbitos relacionados con la educación de adolescentes, reflexionemos juntas acerca del modo de trabajar con ellas, con ellos, contenidos relacionados con el universo afectivo y sexual, con el acento puesto en la igualdad de género. La diversidad del grupo permite intuir la riqueza de los trabajos grupales que darán forma al taller. ¡Ojalá hubiera habido más hombres –apenas el 6%- para garantizar las diversas miradas en torno a este asunto de los placeres y las relaciones afectivas. No ha sido el caso. ¿Será que no nos gusta cuestionar nuestra intimidad? Algo de esto escribí en Desmasculinízate, hombre, desmasculinízate, y en la entrada Los hombres que no lloraban que, por invitación de Arantxa Sainz de Murieta (a quien aprovecho para darle de nuevo las gracias) escribí para Doce Miradas.

Educación para la ternura

A lo largo de 10 horas, distribuidas en 2 mañanas, trabajaremos en torno a estos ejes temáticos:

  1. Adolescentes en busca de su identidad: La irrupción de la adolescencia viene a trastocarlo todo. La relativa tranquilidad vivida hasta entonces se convierte en frenesí. El cuerpo muda radicalmente como resultado de un baile hormonal inagotable. El funcionamiento psíquico se hace cada vez más complejo, caracterizado por una mirada hipercrítica de la realidad y una emocionalidad a flor de piel. La vida social se hace prioritaria. Y en ese mapa cambiante emerge una sexualidad irrefrenable.
  2. Afectividad: aprender a querernos, aprender a querer: ¿Esto del querer, quererse, querernos… dónde se aprende? Porque de serie parece que no viene. Ya sabemos que la infancia y su danza equívoca de apegos/desapegos condiciona en buena medida la vida afectiva posterior, ¿pero hay algo que pueda hacerse para mejorar la relación que una persona mantiene consigo misma, la relación de ternura que mantiene con las demás personas? ¿Se puede aprender a querer? ¿Podemos aprender a querernos?
  3. Sexualidad: la diversidad como norma: Nacemos como seres sexuad@s, pero nada está escrito acerca del modo en que viviremos nuestra sexualidad. Cuando emerge en la adolescencia, tras años de permanecer latente, ese torbellino erótico ocupa un lugar estelar en sus (pre)ocupaciones. Lo que no quiere decir que se viva de una manera positiva. Los miedos, tabúes y prejuicios de la sociedad adulta condicionan el acceso adolescente a una sexualidad cuya orientación está lejos de venir predefinida.
  4. Igualdad, ese oscuro objeto de deseo: Afectos y sexualidad son el espacio simbólico en el que se representan las relaciones íntimas entre las personas. Relaciones caracterizadas por el respeto, la ternura y la exploración compartida del placer o, por el contrario, en las formas bien conocidas de dominación. Uno u otro estilo teñirán profundamente la manera de relacionarse, reforzando estereotipos machistas o ensayando formas alternativas de sentir basadas en la equidad. También esto es resultado de la educación recibida, ya sea por acción o por omisión.
  5. Educación en habilidades psicosociales: Las personas asertivas y empáticas, íntegras, con capacidad de autogobernarse y de experimentar intensamente su vida emocional, tienen más probabilidades de vivir experiencias afectivas y sexuales saludables que aquellas otras que se dejan llevar por los deseos de otras personas (o necesitan imponer los suyos), se muestran incapaces de sintonizar con los sentimientos ajenos y se ven avasallados por una vida emocional ingobernable. Estas habilidades psicosociales de las que estoy escribiendo en el blog, son un aprendizaje básico para el respeto y la ternura en las relaciones humanas.

De todo esto hablaremos en el Taller, hasta donde el tiempo lo permita. Que 10 horas parecen mucho, pero luego se quedan en nada. Te invitaría a participar, pero en esta ocasión es imposible. Sencillamente ya no quedan plazas y la lista de espera ronda las 10 personas 🙂 En todo caso, si te interesa el tema y te inspira el planteamiento, siempre podemos hablar.

Para abrir boca, dejo aquí la presentación que servirá de hilo conductor al Taller.

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