Taller sobre adolescencias, afectos, sexualidades e igualdad

La foto se titula besos y pertenece a la galería de Pablo Fernandez en Flickr.
La foto se titula “Besos” y pertenece a la galería de Pablo Fernandez en Flickr.

El jueves 19 y el viernes 20 nos juntaremos en Bibao un grupo formado por 25 personas de diversa procedencia para trabajar acerca de la educación afectivo-sexual de adolescentes en clave de igualdad. Un proyecto que cuenta con el apoyo económico de la Dirección General de Igualdad, Cooperación y Derechos Ciudadanos de la Diputación Foral de Bizkaia por segundo año consecutivo. De su primera edición ya escribí hace ahora un año esta entrada. Los temas generales de mi propuesta formativa van a ser los que cuento a continuación. Vaya por delante que un taller, por definición, siempre sigue unos derroteros en parte imprevisibles, porque responde en buena medida a la singularidad de cada grupo. Dependiendo de las personas, sus trayectorias, objetivos, expectativas, edades, géneros, etc., el taller se adentrará en unos u otros territorios, cambiando acentos y miradas. En todo caso, la invitación es a trabajar conjuntamente sobre estos contenidos:

  • Adolescencias: una etapa vital decisiva caracterizada por los cambios, que requiere de una presencia adulta educativa, que no sermoneadora.
  • Afectos: aprender a querernos para aprender a querer, en un universo sentimental plagado de estereotipos, de prejuicios, de clichés (el llamado “amor romántico”…)
  • Sexualidades: esa dimensión tan relevante de nuestra vida humana que si se atiene a alguna norma es precisamente a la diversidad que nos constituye.
  • Igualdad: terreno en el que aún queda mucho por hacer como muestra la reciente investigación del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud: ¿Fuerte como papá? ¿Sensible como mamá? Identidades de género en la adolescencia.
  • Educación: sorprende que una dimensión vital tan relevante se deje al azar de que chicas y chicos encuentren profesionales de la educación sensibles que consideren preciso dedicarle tiempo o, por el contrario, crean que no es asunto suyo. Otro tanto cabría decir de las familias.
  • Competencia psicosociales: conocer los propios latidos y ritmos, sintonizar con la longitud de onda emocional de otras personas, aprender a gestionar el mundo afectivo, comportarse de modo asertivo… son habilidades psicosociales imprescindibles para disfrutar de una vida afectivo-sexual basada en el respeto. ¿Dónde y cómo se aprenden?

Bueno, pues esta es la propuesta para un intercambio de 10 horas que espero que resulte dinámico y sugerente.

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