Pequeño repaso a un año que termina

Postal creada por Arantza Lizarralde a partir de una foto hecha por mí en Sunbilla en agosto de 2015.
Postal creada por Arantza Lizarralde a partir de una foto mía hecha en Sunbilla (agosto de 2015).

Bueno, 2015, hasta aquí hemos llegado. El pasado 31 de diciembre apuntabas maneras y… casi, casi. No te has portado mal. Ahora te toca pasar el testigo. No se de qué material os fabrican ahora, pero cada vez duráis menos. Será la relatividad. El caso es que te despides. Un año importante por razones que sería difícil enumerar. Por eso este post no va de deseos, sino de reencuentros.

He publicado semanalmente en este blog. Me ayuda a investigar, aclarar ideas y disfrutar de mi “elemento”, la palabra. Estoy muy agradecido por la respuesta.

Me han invitado a escribir un par de artículos: ¿Adicción a internet? Entre el miedo a lo desconocido y la psicopatologización de la vida cotidiana, en lasdrogas.info (gracias, Xavier Ferrer, Director técnico de Fundación Salud y Comunidad) y “Prevención comunitaria del abuso de drogas: abriendo el código de las políticas sociales a la participación ciudadana”, que verá la luz próximamente en un número monográfico sobre prevención local de la Revista Española de Drogodependencias (gracias, Alfonso Ramírez de Arellano, Jefe de Servicio de Prevención Comunitaria de la Diputación de Huelva).

He colaborado con la Escuela Andaluza de Salud Pública como docente de dos cursos online de su Campus Virtual: Menores y alcohol: intervención con adolescentes y familias y Consumo de cannabis: intervención con adolescentes y familias. En ambos casos, hablando sobre programas de prevención basados en la evidencia.

He formado parte del equipo que está definiendo el Plan vasco de alimentación saludable – El plan de los 1.000 días.

He facilitado 8 talleres sobre prevención del abuso de drogas, habilidades psicosociales y educación afectivo-sexual, en los que han participado alrededor de cien personas.

He coordinado la organización del IV Seminario internacional habilidades para la vida, al que puse como lema “Empoderamiento, salud y bienestar social”. Participaron varios cientos de personas, en un trabajo conjunto con Patricia Insúa, directora del Servicio de Psicología Aplicada de la Universidad del País Vasco.

Ha sido otro año más “hackeando” en Portugalete, en esta ocasión con un evento que bautizamos como “¡Tú no sabes con quién estás hablando!” sobre el que escribí esta entrada. Un encuentro en el que hemos animado a más de 40 adolescentes y jóvenes para que hablen y nos hablen de sus necesidades.

He vuelto a pensar en escribir mi tesis doctoral, que bien podría ser algo así como: “Prevención universal del abuso de drogas: por qué funciona poco y mal.” Se busca director* 🙂

He seguido haciendo voluntariado como miembro del equipo asesor a ONG de solucionesong.org.

He “dialogado” con ensayistas como Evgeny Morozov (“La locura del solucionismo tecnológico”), Byung-Yul Chan (“Psicopolítica”), Owen Jones (“Chavs – La demonización de la clase obrera”), Ken Robinson (“Escuelas creativas”), Zygmunt Bauman (“Vigilancia líquida”), Carles Feixa (“De la generación @ a la #generación”)…

He disfrutado con novelistas como Mahi Binebine (“Los caballos de Dios”), Miguel Sánchez-Ostiz (“Perorata del insensato”), Belén Gopegui (“El comité de la noche”), Patrick Modiano (“Un pedigrí”), Katixa Agirre (“Atertu arte itxaron”), Anjel Lertxundi (“Zu”)…

He retomado poetas como Gil de Biedma (“que la vida iba en serio uno lo empieza a comprender más tarde”), Caballero Bonald (“Desaprendizajes”), Kirmen Uribe (“…barruan ditugun zuloak nola bete…”), Kavafis (“Cuando emprendas tu viaje a Ítaca…”), Cernuda (“… porque el deseo es pregunta cuya respuesta nadie sabe”)…

Mucha música, de antes y de ahora, con Katie Melua (“Nine millions bycicles”), Robe Iniesta (“Y rozar contigo”), Jabier Muguruza (“Kathine Switzer”), Stacey Kent (“One note samba”), El Drogas (“En punto muerto”), Silvio Rodríguez (“El necio”)…

Algo menos de cine que otros años, algo a enmendar (“Negociador”, “Truman”, “Timbuctú”, “Sufragistas”…)

He hecho algunos viajes, abandonando al azar una mirada curiosa.

Me he echado al monte (Mendaur, 1.131 mts., primer desafío que ha quedado atrás en favor de empresas más exigentes -¡eh, Gorbea, 1.482 mts., recuerda que tenemos una cita el día 9!-).

Sigo bastante en forma gracias a 4 días semanales de gimnasio.

He cartografiado rincones de cuyos mapas imaginarios doy cuenta en Instagram.

He retomado mis estudios de euskara, que avanzan a buen ritmo.

Me he acercado al mindfulness y la meditación, a los que espero dar una mayor oportunidad en 2016.

He puesto título a la novela en la que trabajo a ratos (“Una vida sin átomos”), al relato de corrupción, sobres y petit pouvoir que espero rematar en breve (“Cloacas”) y a otro apenas esbozado sobre mobbing (“Empathy o la conjura de las hienas”), y voy puliendo poco a poco mi poemario (“Confesiones de un cyborg”).

He escrito bastante en Ex-Centricidades, donde recojo notas, citas y algún microrrelato. Puro entrenamiento.

En todo esto he coincidido con mucha gente buena e interesante, a la que deseo lo mejor para 2016.

Quedan atrás trepas, correveidiles y otros miserables.

Termino con la versión de “Jingle Bells” que hizo Diana Krall.

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4 pensamientos en “Pequeño repaso a un año que termina”

  1. Qué trabajador, qué polifacético, qué creativo! Has sido agraciado por los dioses, la fortuna, el destino y tus afanes diarios, tu constancia te traerán seguro un mejor aún si cabe 2016 que pasará volando pero repleto de nuevas huellas para un mundo que sin duda anhela a mejorar. Suerte!

    1. Muchas gracias por tus palabras, Lola. A ver cómo se presenta este 2016 y qué podemos hacer con él. Mi mantra para este nuevo tiempo: Disfrutar, compartir y soltar lastre. Te deseo lo mejor.

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