Dime dónde vives y te diré cómo andas de salud

La foto la hice en Bilbao el 24 de diciembre de 2015.
La foto la hice en Bilbao el 24 de diciembre de 2015.

El Departamento de Medio Ambiente y Política Territorial del Gobierno Vasco (@Lurraldea_eus) está animando una dinámica de participación en el proceso de revisión de las Directrices de Ordenación Territorial del País Vasco. Me proponen tomar parte con una mirada centrada en la salud. Lo haré desde la perspectiva de los determinantes sociales promovida por la Organización Mundial de la Salud.

Determinantes sociales de la salud

También conocidos como “las causas de las causas” de la pérdida de salud, hacen referencia al conjunto de variables sociales que inciden en la mayor o menor probabilidad de desarrollar y/o ver agravado algún proceso patológico. Buena parte de las causas de enfermedad y mortalidad en nuestra comunidad están relacionadas con los hábitos y estilos de vida (sedentarismo, estrés, tabaquismo, obesidad …) Pero estos hábitos y estilos de vida no son debidos al azar. Una persona no se despierta una mañana diciéndose: “¡qué demonios, voy a engordar!” Las principales decisiones relacionadas con la salud en su sentido bio-psico-social, están en buena medida condicionadas por el entorno en el que una persona nace, vive, trabaja, enferma, etc. Hay entornos favorecedores de la salud y hay entornos patógenos.

Algunos estudios recientes

En el estudio “Desigualdades sociales en la salud de la población de la Comunidad Autónoma del País Vasco”, publicado por el Ararteko en 2007, se afirma que “si bien la muerte es un hecho inevitable, cuándo y de qué morimos no es igual en función de diversos determinantes sociales como la clase social, el nivel socioeconómico del barrio, el nivel de estudios, la situación laboral y la mayor o menor confortabilidad de la vivienda”. En el estudio “Desigualdad social y salud en España: ¿Cómo influyen en la salud y en el uso de los servicios sanitarios la clase social, el nivel educativo y la situación laboral?”, publicado en 2015, se dice que ”la clase social y el nivel de estudios marcan importantes desigualdades tanto en el estado de salud general, como en la salud mental y el padecimiento de problemas crónicos.” El estudio “Desigualdades en la esperanza de vida en las zonas básicas de salud de la CAPV, 2006-2010”, publicado por el Departamento de Salud del Gobierno Vasco en 2015, muestra que la esperanza de vida varía en función del lugar en el que una persona vive dentro de nuestra comunidad autónoma. De hecho, el informe afirma que “entre los hombres, la mayor esperanza de vida al nacimiento (82,0 años) se observó en la zona Gasteiz Sur, mientras que la menor (71,5 años) en Bilbao-La Vieja, lo que supuso una brecha entre ambas de 10,5 años”. Entre los factores que subyacen a estas diferencias señalan los autores “el medio ambiente físico, las características socioeconómicas y culturales, el urbanismo, el mercado de trabajo, los servicios públicos o privados disponibles y los equipamientos de ocio”.

Salud en todas las políticas

Para intervenir ante estos procesos, revirtiendo los factores más groseros, la OMS presentó en 2013 la Declaración de Helsinki sobre “Salud en todas las políticas”. Con ella plantea que si las causas de la morbimortalidad son múltiples, solo se puede promover la salud y prevenir la enfermedad aplicando medidas efectivas desde el conjunto de las políticas desarrolladas en un territorio. Un modo de entender la promoción de la salud estrechamente relacionado con dos conceptos que merece la pena destacar: “salutogénesis” y “activos en salud”. Con el primero se hace referencia al conjunto de actuaciones diseñadas para fomentar una salud positiva más que para afrontar los riesgos de enfermedad.. Por “activos en salud” se entiende el conjunto de recursos personales, familiares, comunitarios, etc., susceptibles de favorecer esa construcción positiva de la salud a la que alude la idea de salutogénesis.

La salud en la revisión de las DOT

Con estas premisas, ¿qué pueden aportar las DOT, en un sentido muy amplio, a la promoción de la salud pública en Euskadi? Veamos algunas posibilidades:

  1. Actuar sobre la contaminación en entornos urbanos, alejando actividades contaminantes de núcleos habitados y, en su defecto, contribuyendo a minimizar su impacto.
  2. Promover entornos saludables, exigiendo en todos los procesos de urbanización una memoria técnica que contemple medidas concretas relacionadas con el estado de salud de la población del territorio.
  3. Revitalizar zonas urbanas deterioradas para evitar la degradación social y medioambiental.
  4. Promover entornos urbanos inclusivos, que hagan posible que todos los colectivos que forman la comunidad vivan la ciudad en igualdad de condiciones.
  5. Construir espacios seguros, requiriendo en las correspondientes memorias técnicas de nuevas urbanizaciones la consideración de criterios que atiendan a esta perspectiva.
  6. Dibujar mapas de puntos negros. De particular relevancia para prevenir situaciones de violencia sexual, entre otros delitos.
  7. Diseñar espacios públicos adaptados a las necesidades de todas las personas, poniendo especial acento en aquellas con más dificultades de movilidad como es el caso de las personas mayores. En este sentido, la referencia son iniciativas como Ciudades amigables con las personas mayores promovido por la OMS, y con ejemplos interesantes en nuestro país.
  8. Fomentar la accesibilidad en todos los espacios urbanos, con objeto de favorecer un envejecimiento saludable, activo y autónomo, removiendo cuantos obstáculos comprometan el bienestar de las personas.
  9. Actuar sobre las dificultades de accesibilidad de barrios y viviendas que mantienen aislados a vecinos mayores.
  10. Crear espacios dirigidos a niñas y niños, de manera que puedan realizar con facilidad una de las principales necesidades de su proceso de socialización: jugar. En línea con el modelo de “la ciudad de l@s niñ@s” promovida por Francesco Tonucci.
  11. Promover la generalización de equipamientos deportivos públicos de fácil acceso, por cercanía y coste.
  12. Favorecer el acceso a centros de atención primaria de salud, algo particularmente necesario en aquellos lugares en los que las distancias pueden acabar resultando insalvables en casos de patologías agudas graves.
  13. Fomentar una movilidad saludable alternativa al uso sistemático del coche, que favorezca la práctica de ejercicio físico: mejorar y ampliar redes de bidegorris
  14. Estimular la participación de la ciudadanía en la ordenación del territorio, tanto a escala general como en cuanto al destino a dar a espacios públicos específicos. Es el caso, por ejemplo, de la iniciativa Aterkia desarrollada en Portugalete, en la que ciudadanas y ciudadanos recibieron la invitación del ayuntamiento para seleccionar las plazas a cubrir en la localidad.
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2 pensamientos en “Dime dónde vives y te diré cómo andas de salud”

  1. La verdad que si , la salud cambia dependiendo de la región y políticas de un país , hay países donde la calidad y esperanza de vida es muy alto mientras en otro no

    1. Gracias por el comentario. Así es. De ahí la relevancia de impulsar la propuesta de “salud en todas las políticas”, que ayude a actuar sobre los “determinantes sociales de la salud”.
      Saludos.

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