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Promoción de la salud, competencias personales y determinantes sociales

La foto se titula “Pulsera” y pertenece a la galería de José María Mateos en Flickr.

Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo. José Ortega y Gasset. Meditaciones del Quijote.

Condicionamientos sociales de la salud

Alude la Organización Mundial de la Salud al referirse a los determinantes sociales de la salud a la necesidad de analizar las condiciones de vida para entender el origen, la evolución y el pronóstico de los procesos de morbi-mortalidad. En línea con la búsqueda de “las causas de las causas” de las que habla Michael Marmot, destacando la necesidad de poner el acento en los factores que explican las causas directas de la pérdida de la salud.  Y es que, por poner un ejemplo, fumar tabaco es claramente perjudicial para la salud, y está en el origen de un número amplio de patologías de diversa gravedad. Pero la conducta de fumar no es, en general, una decisión consciente que una persona adulta toma, sabedora de los riesgos en juego. Por el contrario, acostumbra a ser una decisión tomada en la adolescencia, bajo el influjo de un sinfín de factores microsociales (afinididad grupal, curiosidad, expectativas positivas, entre otros) y macrosociales (la pervivencia de cierta imagen positiva vinculada a la conducta de inhalar humo, entre otros, promovida durante décadas por la industria tabaquera). Las causas de las causas.

Saber, querer y poder

Conocer tales determinantes da lugar a la puesta en marcha de procesos más globales de promoción de la salud, en los que se atienda a las circunstancias sociales, además de a las conductas personales que se relacionan directamentecon el riesgo. A partir de la evidencia de que para comportarse de manera saludable no solo hay que saber (disponer de la información adecuada) sino querer (actitudes y valores positivos sobre la salud) y poder (competencias para comportarse de modo saludable). Este sabes, este querer, este poder vendrían a ser los llamados “activos de salud” del modelo salutogénico, de los que escribía Mariano Hernán en el artículo Salud Comunitaria basada en activos publicado en el número de noviembre de 2015 de la Revista Comunidad. Activos de salud de los que son un componente las habilidades psicosociales.

Competencias personales

¿Cuáles son estas habilidades? En 2014 escribí la entrada 12 habilidades psicosociales para promover la autogestión y la presencia social, en la que presentaba someramente las más relevantes de estas competencias. Terminaba la serie hablando de integridad moral sin la cual, a mi entender, todo lo demás no es más que humo (he conocido vendedores de empatía sin la más mínima com-pasion). Hablamos de aquellas capacidades que permiten a una persona comportarse de un modo positivo en relación a su salud. Capacidades que ocupan un lugar destacado, pero que no pueden llevarnos a psicologizar la realidad, porque, como hemos visto al aludir a los “determinantes sociales”, son solo uno de los “activos de salud” necesarios para que una persona actúe de modo saludable. Imprescindibles, a la par que insuficientes.

Ciencia vs ideología

Descuidar los condicionamientos sociales de la salud y la enfermedad, y sobredimensionar el impacto de los factores personales, es un modo ideológico de responsabilizar a las personas de situaciones que, a menudo, les trascienden, y ante las que su capacidad de respuesta es limitada. Algo similar a lo que, certeramente, cuestionaba la socióloga israelí Eva Illouz en su artículo Gare aux usages idéologiques de la résilience. Enfatizar las dimensiones psicosociales en el ámbito de la salud, desatendiendo las variables sociales que en tan gran medida la condicionan, es, como señala Illouz, pura ideología. Esa ideología hiperindividualista e hipercompetitiva que conocemos como neoliberalismo que, traducida a lenguaje corriente, significa: ¡sálvese quien pueda! Esa ideología que lleva, por ejemplo, a que en el Reino Unido se planteen no operar a personas obesas o fumadoras. Sin este componente social, las habilidades psicosociales son poco más que coartadas ideológicas para responsabilzar a las personas de su situación.

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